Los pecados capitales son 7, pero hoy voy a hablar de uno que creo tenemos que vencer en nuestro día a día porque supone una limitación muy importante en nuestras vidas. Escuchando a la gente te das cuenta de la cantidad de cosas de dejamos de hacer por culpa de "la pereza", dejamos de salir, de ir a sitios, de quedar con gente, nos dejamos a nosotros mismos.... La pereza afecta a todos los ámbitos de nuestra vida y nos impide hacer o decir cosas que de hacerlas serían buenas o gratificantes para nosotros y los que nos rodean. Pero lo que más me preocupa es la pereza en el ámbito sentimental. ¿cuantas veces hemos pensado en llamar o escribir a alguien y finalmente no lo hemos hecho? ¿cuantas veces hemos deseado darle una sorpresa a nuestra pareja y lo hemos pospuesto? ¿cuántas veces hemos querido darle un beso, un abrazo o expresarle nuestros sentimientos a alguien y no hemos encontrado la ocasión?
El famoso "ya lo haré", el "sí ya sabe que le quiero un montón" o el "lo dejo
para mañana", cuando el mañana se convierte en un mes, un año o incluso toda una vida puede marcar nuestras relaciones personales de manera drástrica. El ser humano necesita reforzar su ego y saber que hay alguien al otro lado. Si por pereza, no le estamos dando a la gente que nos importa ese feedback, puede que la relación se deteriore cayendo en la dejadez (otra forma de pereza) y provocando que en las otras personas surja un sentimiento de decepción y apatía, haciendo que su aporte a esa relación se vuelva cada vez menor, hasta llegar a un punto de no retorno. Yo os animo a que superéis esa pereza y cada vez que os acordéis de alguien se lo hagáis saber, de la forma que sea. Reforzar vuestras relaciones haciendo ver a las otras personas que estáis ahí, en la cercanía o en la distancia pero siempre ahí. Vencer la pereza en todos los ámbitos de vuestra vida y no dejéis de hacer o decir cosas por pereza. Una muestra de afecto pospuesta por la pereza o por la vergüenza puede que nunca llegue a ser transmitida, y el tiempo pasa muy rápido, quizá si la pereza os ha impedido demostrar vuestros sentimientos en alguna ocasión, esa ocasión no vuelva nunca, dejando en la otra persona una impresión equívoca sobre vuestro afecto hacía ellos. No dejéis de hacer o decir cosas por pereza. Es un lastre que nos acompaña en nuestras vidas y hay que saber dejarlo atrás. Aprovecha cada minuto como si fuera el último, ponte en marcha y .... ¡¡¡¡ QUE NO TE DE PEREZA VIVIR !!!!
El famoso "ya lo haré", el "sí ya sabe que le quiero un montón" o el "lo dejo
para mañana", cuando el mañana se convierte en un mes, un año o incluso toda una vida puede marcar nuestras relaciones personales de manera drástrica. El ser humano necesita reforzar su ego y saber que hay alguien al otro lado. Si por pereza, no le estamos dando a la gente que nos importa ese feedback, puede que la relación se deteriore cayendo en la dejadez (otra forma de pereza) y provocando que en las otras personas surja un sentimiento de decepción y apatía, haciendo que su aporte a esa relación se vuelva cada vez menor, hasta llegar a un punto de no retorno. Yo os animo a que superéis esa pereza y cada vez que os acordéis de alguien se lo hagáis saber, de la forma que sea. Reforzar vuestras relaciones haciendo ver a las otras personas que estáis ahí, en la cercanía o en la distancia pero siempre ahí. Vencer la pereza en todos los ámbitos de vuestra vida y no dejéis de hacer o decir cosas por pereza. Una muestra de afecto pospuesta por la pereza o por la vergüenza puede que nunca llegue a ser transmitida, y el tiempo pasa muy rápido, quizá si la pereza os ha impedido demostrar vuestros sentimientos en alguna ocasión, esa ocasión no vuelva nunca, dejando en la otra persona una impresión equívoca sobre vuestro afecto hacía ellos. No dejéis de hacer o decir cosas por pereza. Es un lastre que nos acompaña en nuestras vidas y hay que saber dejarlo atrás. Aprovecha cada minuto como si fuera el último, ponte en marcha y .... ¡¡¡¡ QUE NO TE DE PEREZA VIVIR !!!!