¿Qué es la incertidumbre? Según la RAE la falta de certidumbre, cosa que a mí no me ayuda mucho. Para mí la incertidumbre es no saber lo que va a pasar más allá del momento que vivimos, pero si nos paramos a pensar ese es el curso natural de la vida, vivimos en la incertidumbre sin saber que pasará mas tarde; en una hora, en un día, en el próximo instante. Por eso todos nosotros nos buscamos unas pautas de vida que nos ayuden a organizar nuestra incertidumbre. ¿Por qué? Porque perder el control de lo que pasa nos asusta, lo desconocido nos da miedo porque pensamos que puede ser peor que lo que tenemos y a lo que nos aferramos cayendo en la costumbre, la monotonía y muchas veces y, lo que es peor, en la rutina. Aunque intentamos convencernos a nosotros mismos que los cambios no tienen porque ser para peor y que el que no se arriesga no gana, hay una parte acomodada en nuestro interior que como un plomo nos sujeta a lo que ya conocemos y controlamos.Esta semana, cosas del azar, del destino o las señales (en forma de cuñada), han hecho que caiga en mis manos el libro
de “El Alquimista”. Un libro precioso que justamente habla de todo esto; del cambio, de la persecución de un fín y del camino que tenemos que recorrer hacia él. Quizá como en el libro nuestro destino esté enfrente de nuestros ojos, a nuestro lado, en las cosas que ya conocemos pero tengamos que dar un gran rodeo para darnos cuenta. Puede que el camino no sea fácil y en el encontremos cosas buenas y malas, pero no será en balde porque cuando lleguemos a nuestro fin nos quedará la experiencia de lo que hemos vivido, cosas de las que, de no habernos enfrentado a la incertidumbre, jamás hubiéramos conocido su existencia.
Esto me hace reflexionar y cómo decía al principio la vida es incertidumbre y enfrentarse a esa incertidumbre es vivir hacia delante. Si nos aferramos a nuestro cómodo presente de rutina y monotonía estamos viviendo en un círculo, arrastrados por una inercia que no nos permite salir de él.