En el día de mi 29 cumpleaños, he iniciado este blog porque quiero encuestar a mis amigos para saber cuando quieren que celebre mi cumple!! Además, viniendo del mundo tecnológico, es una de las cosas que tenía que hacer en la vida. Los tiempos han cambiado y lo de plantar un árbol, escribir un libro ... ya no se lleva. Ahora hay que estar en la red!!!
Lo siento fieles lectores, pero durante unos días voy a disfrutar de un merecido descanso. Intentaré escribir algo y colgar algunas fotillos en los pasos por Madrid, pero no os prometo nada porque tengo la agenda apretadísima. A ver si puedo cumplirla !!! ;-)
Tras el apabullante 8-0 de la encuesta y visto que no queréis que me quite el pelo de la barba, ésta vez sí voy a respetar vuestra opinión, así que he decidido buscar mi propia simetría a través del pelo capilar :-)
Según la RAE (Del lat. illusĭo, -ōnis). 1. f. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. 2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. 3. f. Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc.
Todos tenemos ilusiones, la ilusión no se debe perder porque es uno de los motores de la vida pero entonces, ¿por qué tiene una connotación tan negativa ser un iluso? Si tonto es el hace tonterías, iluso es el que tiene ilusiones. Casi todos tenemos ilusiones, luego casi todos somos unos ilusos y viendo las acepciones del diccionario, todos vivimos engañados por los sentidos y esperanzados por que se cumplan unas expectativas muchas veces inalcanzables.
Pero lo peor de todo es que la ilusión es el punto que precede a la decepción. Nos ilusionamos con cosas, con personas, con acciones. Nos ilusionamos con que el mundo cambie, con que la gente cambie, con una vida mejor y a menudo llega la desilusión de ver cómo todo y todos siguen igual. Todo en ésta vida es una maldita contradicción. Creo que no se puede vivir, o más bien no merece la pena vivir, sin ilusiones pero la experiencia dice que la ilusión duele. Tristemente al final todo se reduce a lo mismo, reprimir nuestros sentimientos, deshumanizarnos porque los sentimientos duelen, permanecer detrás de nuestra coraza y racionalizar nuestras ilusiones para minimizar la decepción... Como no quiero acabar de una manera triste os diré, me diré, aunque tengas una decepción no te desanimes y vuélvete a ilusionar, prefiero ser un iluso que una persona sin ilusiones!!! No te hagas grandes ilusiones para no llevarte grandes decepciones pero ilusiónate (3) con las cosas pequeñas que te brinda la vida!!!
Bueno pues como es Lunes y no tengo ganas de pensar profundamente porque hoy podría deprimiros, he decido recuperar éste texto del libro del club de la comedia.
A mí me ha parecido gracioso y seguro que la mayoría os identificáis con algún tipo, si es así me parecería interesante que lo compartierais con el resto de lectores de éste blog, si queréis claro.
TIPOS DE PAREJAS
Soy una firme defensora de la pareja, tanto es así que ya he tenido siete. Y como comprenderán, a estas alturas, me he convertido en una experta. Yo, en el momento en el que veo una pareja, le echo el ojo... y me equivoco poco, ¿eh? Las tengo clasificadas. Verán.
Una de las más comunes es la pareja Milli-Vanilli, también conocida como Pin y Pon. Seguro que conocen a alguna pareja perfectamente integrada. Todo lo hacen juntos, son el Dúo Dinámico. Acaban pareciéndose el uno al otro, incluso físicamente. Como hacen los mismos gestos, les salen las arrugas en los mismos sitios. Este tipo de pareja se reconoce fácilmente: se compran dos chándals exactamente iguales, la única diferencia es que el color fosforito de las zapatillas de ella es rosa y el de él es verde. Además siempre hablan en plural, como el Papa: “Nosotros no somos muy de pescado”, “En casa somos todos muy frioleros” “A nosotros nos gustan mucho los documentales, nos los vemos todos”.
Otro tipo frecuente es la pareja Esteso-Pajares. Tienen un espectáculo cómico perfectamente preparado para cuando sales con gente. Uno es el Tonetti serio y el otro el gracioso, uno le da pie al otro para que cuente los chistes:
- Para esto, mi Mariano, escuchad, escuchad que os vais a tronchar, ya veréis, es buenísimo. Mariano, cuéntales lo que te pasó cuando confundiste el champú con el matarratas, que decías, no hace espuma, no hace espuma... Es que a Mariano le pasa cada cosa...
En todas las pandillas hay una pareja caracol. Son las que están todo el día baboseándose. Su afán es demostrar al mundo lo mucho que se quieren. Si van a una cena y les sientan separados, se desesperan y entrelazan los pies por debajo de la mesa. Tienen palabras secretas que sólo les hacen gracia a ellos. Él dice:
- Cajonera.
Y ella le responde:
- Grapadora.
Y los dos se mueren de risa.
De las más conocidas es la pareja madre-hijo. Cuando salen a cenar con los amigos, si él pide una Coca-Cola, ella dice:
- Chato, no deberías pedir Coca-Cola, que te da gases...
Y dirigiéndose a los demás, aclara:
- No sabéis como se pone, se hincha como un zeppelín y, como no los puede echar...
Y si al elegir los platos él pide espagueti a la marinera, ella le recrimina:
- Pero Paco, si no te gustan.
- Pues entonces póngame ravioli. ¿Cariño, a mí me gustan los raviolis?
La antítesis de esta pareja es la pareja profesor-alumna: ella suele ser bastante más joven que él, él bastante más cargante que ella; a ella le encanta la cultura de él, a él le encantan las tetas de ella.
También existe un tipo de pareja que podríamos denominar Elena Ochoa: están deseando juntarse con otra pareja para hablar de sexo. Les va el sexo oral: sólo hablan de lo mucho que lo practican y sacan a relucir todas las miserias...
- Ésta no tiene orgasmos, la única vez que creí que llegaba, en realidad, se trataba de un ataque de asma: “Ah, ah, ah...”.
Y ella contesta:
- Éste siempre está cansado, lo único que se le pone duro son las cervicales...
Y no olvidemos a la pareja Caroline y Charles Ingells, los de la Casa de la Pradera: lo hablan todo, pero en especial, hablan mucho con los hijos. Él entra por las noches en la habitación del mayor y le dice:
- Hijo mío, tenemos que hablar. ¿Crees que haber suspendido doce es bueno para tu futuro? Pero no te quiero agobiar... Encima de la mesilla te dejo las cien mil pesetas para eso que no me puedes contar, mañana hablamos y echamos unas canastas, ¿eh?
¿Y quién no conoce a una pareja de sosos? Nadie va a visitarlos. Nadie quiere salir con ellos y, en el trabajo, la gente comenta: “Qué alegría tiene que haber en esa casa, qué buenos ratos tienen que pasar estos juntos...” Y así es, según consta en el registro, la última vez que se rieron fue en 1.984, con lo de la empanadilla de Martes y Trece.
Una de mis favoritas es la pareja activa: se aburren tanto el uno con el otro que se apuntan a todo. Son socios del Círculo de Lectores y tienen todos los libros de Gala y la colección completa de las obras de J. J. Benítez. Ella es de la asociación de padres, él entrena el equipo de futbito del colegio. Además, son miembros de un sindicato, presidentes de la comunidad, monitores de scouts, ella estudia esperanto, él toca el triángulo en una banda... ¡Lo que sea con tal de no verse!
Voy a terminar con la pareja perfecta: son la envidia de todos, encantadores, maravillosos. Si están juntos, son fantásticos, si están separados, también. Se quieren, pero no se agobian. Los amigos, cuando están en crisis, van a consultares a ellos. Pero un día, por sorpresa, ella confiesa:
- Lo hemos dejado, era insoportable, no lo aguantaba más, nuestro matrimonio hubiese funcionado muy bien si nos hubiéramos muerto hace diez años.
Ayer superamos la pereza, sí, tras un buen rato intentando zafarnos de las garras del sofá que nos invitaba a pasar la tarde con él, sacamos fuerzas para vestirnos y salir a la calle a lo que prometía iba a ser una entretenida tarde de teatro. Era una actividad planeada desde por la mañana temprano para pasar una tarde diferente y sentir que habíamos aprovechado el tiempo, pero en el último momento los grilletes de la apatía estuvieron apunto de arruinar nuestros deseos. Pero no, ésta vez fuimos más fuertes! Así que tras un sofocante trayecto en metro, allí nos encontrábamos rodeados de adolescentes y señoras de cierta edad haciendo cola para entrar en lo que han catalogado como "Teatro gratis para reírse de la crisis", que al final acaba siendo el teatro de la voluntad pero, la iniciativa no está nada mal. El caso es que la obra me pareció un poco floja y tras la primera media hora, que es lo que te lleva identificar el argumento de la misma, se me hizo bastante repetitiva, buscando la carcajada una y otra vez con las mismas escenas. Carcaja da que por otro lado a mí no me consiguieron arrancan, aunque he de reconocer que no soy un público de risa fácil, pero que parece entre ciertos colectivos de cierta edad si triunfó. Aunque no es ni mucho menos, una de las mejores obras que he visto sí me sirvió para pasar una tarde diferente por lo que me alegro de haber ido, además siendo "gratis", que más se puede pedir!! También me sirvió para recordar que hay vida ahí fuera. Aunque no es la primera vez, me volvió a sorprender ver una Gran Vía a rebosar de gente de toda clase de edades, razas, países, con las más variopintas vestimentas, que como yo, habían superado la pereza y disfrutaban la vida por las calles de Madrid a las 11 de la noche de un Jueves!!
Se ha hecho un manifiesto a favor de la lengua castellana, para que a nadie le puedan negar el derecho a la enseñanza en la lengua nacional y para que los que viajamos dentro de nuestro propio país no nos sintamos extranjeros al no entender los carteles y rótulos. Por todo ello, a los que no lo hayáis hecho ya os invito a adheriros al manifiesto por nuestra lengua madre: EL CASTELLANO.
"La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días."
Benjamin Franklin
Hoy me siento....
Bien, Benditas vacaciones!!!
Cierra los ojos y escucha
Quiero compartir con vosotros ésta canción que me pone los pelos de punta y de paso hacer un homenaje a todas las madres. Es un poco melancólica pero puede ayudar a reflexionar.